Ambos nos damos cuenta de que nuestra locura sobrepasa límites, sobrepasa el más allá del raciocinio. Pero merezco, por todo el tiempo que te profesé, decirte esto: Tú locura es distinta, tú locura es de psiquiátrico, la mía de felicidad. Tú locura se cura con pastillas que no sirven, solo te atontan y vuelven adicta, drogadicta, vegetal en vida. Mi locura, en cambio, no se calma, para mi locura no hay más cura que el amor, el amor que crece ahora a mi alrededor.
Es por ello y nada más que por ello, que acabo de entender lo sano que es olvidar, detener el recuerdo del pasado y entender, que evitar nunca servirá, solo alargará el hecho de encontrar a aquella persona que merezca el lugar de volar a mi lado, aquella que me mire a los ojos y no me mienta. Creo que se sentirá como lo estoy sintiendo al recordar, pues ahora solo serás el recuerdo de aquel olvido que me hace suspirar..

0 Hoy, Mañana y Siempre: